Buen día o buenos días, vaso con agua o vaso de agua, el cuento

NO HAY NADA más odioso que aquellas personas que dicen “un vaso con agua” y lo tratan de justificar diciendo que el vaso no es “de agua”, que “es de vidrio”. No saben lo estúpidos que se oyen. Mucho más que los retrasados mentales que te desean: “adiós, buena tarde”. Mucho más que los adultos …

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Un malviaje | Colosio, un cuento

feto ingeniero

Como no tenía experiencia en el uso adecuado de los hongos y la ayahuasca, me vi atrapado en una interminable espiral de pesadillas y absurdos. Allí estaba yo, en pleno desierto, tan real y tan falso que no me di cuenta de que se trataba de un malviaje. Caminaba lentamente, meditando entre las dunas, pero …

El vampiro de Polanco

Tamuz Cohen miró los bombones y el chocolate que Chela le trajo del Superama y que ahora llenaban su mesa. Tras revisar con cuidado el ticket, contar el cambio (en este país, no es fácil encontrar servidumbre honesta que acepte el salario mínimo) y verificar que no faltaban cinco centavos, se dispuso a comenzar su …

Mario el del bastón (cuento frenético)

Tras su muerte, bien podríamos decir que la vida de Mario fue toda una tragedia, pues parecía destinado al sufrimiento y el rechazo desde que, a los pocos días de nacido, un cerdo de los que criaba su abuelo, le comió dos dedos y media oreja. De no ser por la oportuna intervención del tío …

Black Metal Negro

Grande Malenfant, a veces llamado Taureau-trois-graines, era un loa poco conocido, al que rara vez se le pedían favores o se le dedicaban ofrendas. Le gustaban la música, el escándalo, el licor barato—"no hay licor demasiado barato", decía—y las peleas clandestinas de gallos, de perros y de obreros. Cuando era invocado y se manifestaba a …

El hombre de las prótesis viaja en autobús

Las prótesis le impedían sentarse en los asientos regulares, siempre solicitaba los de más al frente, que eran más amplios y podía estirar las piernas para viajar cómodamente y sin riesgo de que las rodillas se le salieran de su lugar. Una voluminosa mujer que caminaba apoyándose en un bastón, cargando bolsas y más bolsas, …

Suicidios S. A.

Comenzaré mi relato con un cliché: El odio devoraba mi alma. Para librarme de la pesadumbre, llamé a una de esas compañías de suicidios que se han puesto en boga estos últimos años. —Buenas noches —dijo una voz dulce y un poco melancólica—, llama usted a Eutánatos S.A. de C.V., le atiende Romeo Rosas, ¿con …