The Scarlet Gospels, de Clive Barker (reseña)

En Goodreads, una estrella significa que no te gustó un libro, y dos estrellas significan que sí te gustó. El sistema de calificación de cinco estrellas no es el mejor para valorar un libro, pero es lo que hay. Le doy dos estrellas porque hubo momentos que me gustaron, pero no es un buen libro, al contrario, es bastante malo. No soy un experto en la obra literaria de Clive Barker, pero he leído varios, como Cabal, The Hellbound Heart o The Books of Blood, y esta última novela, The Scarlet Gospels, es el punto más bajo en mi experiencia de lectura de Barker.

The Scarlet Gospels falla en todo, y falla estrepitosamente. ¿Por qué el escándalo? Muy sencillo: Pinhead.

Pinhead es el personaje más popular de Clive Barker, y esta novela marcaba su regreso a las letras (aunque Barker lo había retomado en años recientes en los cómics de Hellraiser, mucho mejores que esta novela, sin duda), así que los lectores esperábamos algo realmente grande con esta obra, pero lo único que obtuvimos fue un gran puñado de decepciones. En más de un sentido.

Cereales de ficción inspirados en monstruos del cine
Cereales de ficción inspirados en monstruos del cine

1. Es evidente que Clive Barker tenía prisa por entregar este libro. Al hallarse mal de salud, sin duda no deseaba dejar su libro más deseado sin terminar o, incluso, sin escribirse. Así que lo que entregó a la imprenta es más bien un borrador al que le sobraban más de cien páginas y un montón de personajes planos y sin vida, completamente irrelevantes. Barker, al parecer, no contó con la ayuda de un buen editor que le dijera: “No mames, Clive, no podemos poner eso”, así que el libro está plagado de palabrería insulsa (small talk, le dicen los gringos). Los diálogos insulsos no pasan de ser una competencia de chistes que se arrojan los personajes unos a otros, como si ésa fuera la reacción más natural cuando ven de frente al más grande horror. Quizá el humor es la forma más sana de enfrentar el verdadero horror (la inminencia de la muerte propia, el cáncer), pero de alguna manera resulta ridículo en esta novela. Es como si los personajes de Lovecraft comenzaran a hacer chistes de marisquería al confrontar a Cthulhu.

2. La historia de The Scarlet Gospels es muy estúpida: Pinhead mata unos magos y les roba sus libros de magia. Su orden demoniaca lo castiga por estudiar magia, que está prohibida, porque lo que el ser humano ha creado es profano y los diablos no deben tocarlo. Pinhead aprende los secretos de la magia y mata a todos los demonios de su orden, incluso a ésos infinitamente más poderosos que él. Pero eso no es todo. Después de matar a todos esos magos y demonios casi dioses, se enfrenta a un simple detective, pero éste lo derrota a balazos. ¿Creen que no puede ponerse más absurdo? Pues lo hace. Pinhead emprende un viaje para encontrarse cara a cara con Lucifer (jamás se justifica ese viaje ni se explica cómo diablos sabía Pinhead dónde ir a buscar), el más malo de todos, y lo descubre muerto. Luego de que le han robado su armadura de ángel, Lucifer revive y a Clive Barker no se le ocurre nada mejor que poner a estos dos monstruos a darse de puñetazos durante páginas y páginas huecas. ¿De verdad no se le ocurrió nada más interesante que una escena de chingadazos? Y luego de capítulos y capítulos donde Pinhead mata a Lucifer y Lucifer revive y mata a Pinhead, quien revive y mata a Lucifer, ad nauseam, Lucifer triunfa y destruye el infierno y luego se va a vivir a New York, y Pinhead, que quién sabe por qué no murió a manos de Lucifer, va y deja ciego al detective que lo había vencido a balazos y luego muere aplastado por las piedras. Y después tenemos como cien páginas de epílogo.

3. Salvo Harry el detective, el resto de los personajes son olvidables y sin gracia, todos se comportan exactamente igual y sólo se diferencian por su apariencia externa (la negra, el dandy, el marica, la lesbiana). Todos tienen las mismas reacciones frente a los mismos estímulos, como si fueran ratas de laboratorio y no seres humanos con historias personales. ¡Ah, sí! Es que sólo sirven de fantoches para contar la historia de Harry contra Pinhead, una de las historias menos entrañables de la literatura de terror. Los demonios que aparecen en la novela son también un montón de lelos pusilánimes que se ponen a llorar, a rezar o pedir clemencia en cuanto ven a un grupo de humanos de aspecto excéntrico. ¿No se supone que los demonios son los monstruos malvados? No hay nada de eso aquí, sólo un montón de burócratas mediocres con alas y cuernos.

The Scarlet Gospels es un libro que los hará huir despavoridos, decepcionante de la primera a la última página. Mejor lean algo de J. G. Ballard, ahí no hay pierde. O mi pequeño libro de cuentos El país de noviembre; no es el mejor libro de ciencia ficción, terror y fantasía, pero está barato. Perdón por el autoanuncio.

Mejor lean el cómic
El cómic es mejor
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No ficción

2 Comments

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  1. Gabriel Benítez 5 septiembre, 2016 — 23:26

    Uy y yo que le tenía tantas ganas! Pero la verdad es que me has ahorrado unos pesos porque no pienso comprar ese bodrio

    Me gusta

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